DESORCIÓN TÉRMICA DE SUELOS Y SEMI-SÓLIDOS ESTABILIZADOS

Este proceso se aplica en residuos contaminados con compuestos que se volatilizan a determinada temperatura. Se puede aplicar a suelos, lodos, barros y recortes de perforación previamente estabilizados, contaminados con hidrocarburos.

CÓMO FUNCIONA

El proceso de desorción se opera con cámara primaria rotativa, sin llama directa incidiendo sobre el residuo, para asegurar un apropiado intercambio entre las partículas que lo conforman y las corrientes convectivas de aire caliente que producen la desorción.

Se opera en rangos de temperatura variables entre los 150°C y los 550°C, temperaturas significativamente menores que las requeridas para la incineración directa, favoreciendo el ahorro energético.

Los compuestos volatilizados son tratados luego en cámaras de post-combustión secundaria y terciaria, asegurando en esta etapa la destrucción completa de los mismos. Este sistema de post-tratramiento de los gases se realiza por vía húmeda, con el mismo sistema aplicado en el proceso de incineración.

Este proceso de desorción térmica deja como sub-producto de proceso, áridos inertes, carentes de contaminantes que, a diferencia de las cenizas producto de incineración, pueden reutilizarse como material de relleno en canteras abandonadas, sub-rasantes de caminos, etc.

En este proceso no se obtiene una reducción significativa del volumen original del residuo, ya que el material soporte contaminado (arena, grava, arcillas, limo) está fundamentalmente compuesto por aluminosilicatos incombustibles.

El objetivo del proceso es la descontaminación del material contaminado y su recuperación para reutilización.

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